domingo, 10 de enero de 2016

Pistas para la Lectio Divina de los Evangelios - P. Fidel Oñoro CJM


¿QUÉ ES LA LECTIO DIVINA?

La frase latina "Lectio Divina" significa "lectura divina" y describe el modo de leer la Sagrada Escritura: alejarse gradualmente de los propios esquemas y abrirse a lo que Dios nos quiere decir. En el siglo XII, un monje cartujo, llamado Guigo, describió las etapas más importantes de la "lectura divina". La práctica individual o en grupo de la Lectio Divina puede tomar diversas formas, pero la descripción de Guigo permanece como fundamental.

Guigo escribió que la primera grada de esta forma de rezar es la lectio (lectura). Es el momento en el que leemos la Palabra de Dios lenta y atentamente, de modo que penetre dentro de nosotros. Para esta forma de oración se puede escoger cualquier breve pasaje de la Escritura.

La segunda grada es la meditatio (meditación). Durante esta etapa se reflexiona y se rumía el texto bíblico a fin de que extraigamos de él, lo que Dios quiere darnos.

La tercera grada es la oratio (oración), es el momento de dejar aparte nuestro modo de pensar y permitir a nuestro corazón hablar con Dios. Nuestra oración está inspirada por nuestra reflexión de la Palabra de Dios.

La última etapa o grada es la contemplatio (contemplación), en la cual nos abandonamos totalmente a las palabras y pensamientos santos. Es el momento en el cual nosotros sencillamente reposamos en la Palabra de Dios y escuchamos, en lo más profundo de nuestro ser, la voz de Dios que habla dentro de nosotros. Mientras escuchamos, nos estamos transformando gradualmente por dentro. 

Evidentemente esta transformación tendrá un efecto profundo sobre nuestro comportamiento y, cómo vivamos, testimoniará la autenticidad de nuestra oración. Debemos meter en nuestra vida de cada día lo que leemos en la Palabra de Dios.

Estas etapas de la Lectio Divina no son reglas fijas que hay que seguir, sino simples orientaciones sobre cómo desarrollar normalmente la oración. Se encuentra una mayor simplicidad y una disposición mayor en escuchar que no en hablar. Gradualmente las palabras de la Sagrada Escritura empiezan a librarse y la Palabra se revela delante de los ojos de nuestro corazón. El tiempo dedicado a cada etapa dependerá si la Lectio Divina se hace individualmente o en grupo. Si el método se desarrolla para la oración en grupo, es evidente que será necesaria un mínima estructura. En la oración en grupo la Lectio Divina puede permitir el diálogo sobre las implicaciones de la Palabra de Dios en la vida cotidiana, pero no se debe reducir a esto. La oración tiende más hacia el silencio. Si el grupo se siente llevado más al silencio, entonces se puede dedicar más tiempo a la contemplación.

Por muchos siglos la práctica de la Lectio Divina, como un modo de orar la Sagrada Escritura, ha sido una fuente de crecimiento en la relación con Cristo. En nuestros días son muchos los individuos y grupos que la están redescubriendo. La Palabra de Dios es viva y activa, y transformará a cada uno de nosotros si nos abrimos a recibir lo que Dios nos quiere dar.





viernes, 1 de enero de 2016

Pikaza Xabier - Diccionario De Pensadores Cristianos



Este diccionario recoge la vida y obra de unos mil ciento cincuenta pensadores cristianos que siguen definiendo la historia religiosa y cultural no sólo de España y Europa (Occidente), sino de todo el mundo. Podía haber empezado con Jesús, de quien depende el despliegue cristiano, precisando los rasgos principales de su mensaje y doctrina, pero ha preferido dejarle en el trasfondo, para así tratar sólo de aquellos que, de modos diversos, han tomado a Jesús como punto de partida y referencia para elaborar su pensamiento, desde mediados del siglo I (Pablo de Tarso, Marcos, etc.) hasta finales del XX y principios del XXI (Rahner y Martin Luther King, Bonhöffer y Ratzinger, etc.). 

Éste es un diccionario de pensadores cristianos, de manera que incluye únicamente los nombres de aquellos que han vivido como propio el mensaje de Jesús o se han enfrentado con él. Por eso no trata de judíos y musulmanes, y de otros pensadores, religiosos o no, que han quedado fuera de la órbita cristiana. Pero no quiere ser proselitista (no hace propaganda), ni se cierra en aquellos que han sido favorables a Jesús, tomado como Cristo, sino que incluye también la vida y argumento de muchos que en la modernidad se han opuesto de algún modo al cristianismo ortodoxo, como han podido ser Marx o Nietzsche, pero que son impensables sin el cristianismo. 

Es un diccionario extenso y la mayor parte de los autores que recoge son muy importantes, por encima de toda sospecha. Como es normal, la presencia de algunos puede resultar discutible, pero ellos son pocos y ocupan poca extensión. Abundan más los varones, pues ellos han tenido más tiempo y oficio para pensar dentro del cristianismo de Occidente, pero incluye más de cien mujeres muy significativas. Es un diccionario de personas cuya memoria perdura y sigue marcando nuestro pensamiento, pero muchos de ellos fueron perseguidos en vida, incluso asesinados (desde San Pablo hasta Florenskij o Ellacuría) porque pensar resulta más “peligroso” que las armas. 

Es un diccionario actual, pues quiere recoger las cabezas pensantes de un cristianismo vivo, a principios del siglo XXI, con intelectuales discutidos, católicos y protestantes, ortodoxos o heterodoxos, desde Unamuno a G. Gutiérrez, desde C. G. Jung hasta el mismo J. Ratzinger. Significativamente, recoge, de la mano maestra de F. Torres Antoñanzas, la figura y obra de los literatos hispanos más significativos (Cervantes y Quevedo, Góngora con Lope y Tirso de Molina, etc.), que han sido también grandes pensadores. Sin ellos y otros muchos como Orígenes y Rahner, Tomás de Aquino y Congar, Lutero y Barth, de Kant y Girard, Calvino e Ignacio de Loyola, con Juan de la Cruz y Teresa de Jesús, la cultura actual resulta impensable.